El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 409 votos a favor y 69 en contra la iniciativa en contra del maíz transgénico, misma que fue enviada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum. El dictamen hace adiciones y reformas a los artículos 4 y 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Durante la votación en lo particular, la iniciativa recibió 382 votos a favor, 88 en contra y cero abstenciones. Previo a esto se registró un incidente, donde una persona identificada como abogado subió a tribuna y trató de tomar a palabra; fue retirado por el personal de seguridad.
La iniciativa establece lo siguiente sobre el maíz en el artículo cuatro de la Constitución: "Su cultivo en el territorio nacional debe ser libre de modificaciones genéticas producidas con técnicas que superen las barreras naturales de la reproducción o la recombinación, como las transgénicas", se lee en el dictamen publicado en la Gaceta Parlamentaria.
Todo otro uso del maíz genéticamente modificado debe ser evaluado en los términos de las disposiciones legales para quedar libre de amenazas para la bioseguridad, la salud y el patrimonio biocultural de México y su población", añade la adición al artículo 4 de la Constitución.
Mientras que el articulo 27 establece que se fomentará la actividad agropecuaria y forestal, además de los "cultivos tradicionales con semillas nativas, en especial el sistema de milpa, para el óptimo uso de la tierra libre de cultivos de maíz genéticamente modificados en los términos definidos en el artículo cuarto".
El debate en la Cámara de Diputados
Paulo Gonzalo Martínez, diputado del Partido Acción Nacional (PAN), fue una de las voces en contra de esta iniciativa, pues expuso que va en contra de la soberanía alimentaria de México, además de que no hay estudios que demuestren los posibles efectos negativos para la salud del uso de maíz transgénico.
Entre las voces a favor estuvo José Luis Téllez Marín, del Partido del Trabajo (PT), quien declaró que los alimentos transgénicos son una amenaza para la salud de las personas, ya que pueden incidir en el desarrollo de cáncer de mama y próstata, según una pesquisa del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Azucena Huerta Romero, legisladora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), enfatizó que el maíz es la base de la alimentación del pueblo mexicano y consideró que la reforma es fundamental para que las personas tengan acceso a una alimentación "nutritiva, suficiente y de calidad", además de permitir el acceso a "alimentos sanos".
La diputada de Morena, Irma Juan Carlos, dijo que la iniciativa protege el patrimonio y la soberanía alimentaria del pueblo de México; destacó que el maíz nativo es una planta que puede crecer en todo tipo de climas. Acusó a los legisladores de la llamada oposición de estar a favor de los transgénicos y empresas que los promueven como Monsanto.
Ana Isabel González, diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se posicionó a favor de la iniciativa en contra del maíz transgénico que fue enviada por el Ejecutivo, aunque pidió que también se garantice el apoyo para las y los campesinos, pues consideró que se ha abandonado al campo mexicano.